Ha entrado en vigor una nueva y polémica medida en el Estado de Florida que afecta de manera significativa la vida diaria de los titulares de visas temporales: la nueva norma del Department of Highway Safety and Motor Vehicles (FLHSMV), que limita la validez de las licencias de conducir y tarjetas de identificación para no inmigrantes a un año, independientemente de la duración del visado indicada en la documentación de USCIS.
La medida, anunciada por la administración del Presidente Donald Trump en coordinación con las autoridades estatales, no modifica el sistema federal de visas, pero sí interviene en un aspecto fundamental para quienes viven y trabajan en Estados Unidos con un estatus temporal: la posibilidad de obtener y mantener una licencia válida por varios años, como ocurría anteriormente. Según el FLHSMV, las licencias para no inmigrantes ahora se emitirán “por el período de estadía autorizada, sin exceder un año”, introduciendo así la obligación de renovarla anualmente, incluso para quienes poseen visas de larga duración como H-1B, L-1, E-2, O-1 o J-1.
Las autoridades de Florida han justificado la medida como una adecuación a los estándares del REAL ID Act y como un mecanismo de verificación periódica de la presencia legalen el territorio. Sin embargo, esta regulación representa un cambio notable respecto al pasado: hasta hace pocos meses, los titulares de visas podían obtener licencias válidas hasta la fecha de vencimiento del visado indicada en el I-94 o en la carta de aprobación de USCIS, a menudo con validez plurianual.
La nueva normativa se aplica exclusivamente en el Estado de Florida, uno de los más poblados y uno de los principales destinos para estudiantes, trabajadores e inversionistas extranjeros. Por el momento, no hay señales de que esta política se vaya a extender a nivel federal ni que otros estados adopten una normativa similar; cada uno seguirá manteniendo sus propias reglas en materia de licencias para no ciudadanos.
Es importante señalar que esta medida no afecta los requisitos migratorios ni la emisión de visas, pero constituye un cambio administrativo que podría generar más burocracia para quienes residen en Florida con un visado temporal. La renovación anual implica costos adicionales, más citas y la necesidad de demostrar periódicamente el estatus legalactualizado.
En definitiva, la nueva regla del FLHSMV marca un cambio significativo para decenas de miles de residentes temporales en Florida: una medida que no modifica las normas federales de inmigración, pero que afecta directamente la vida cotidiana al imponer un ciclo de renovación mucho más frecuente que en el pasado.

